ASPECTOS PROFESIONALES, continúa 1
Después de la muerte de mi padre, cambió mi vida. Amigos de mi padre, discípulos suyos, me dieron la mano. Sus ayudantes los primeros. Al Dr. D. Ricardo Savirón y a mi hermano Ricardo debo también parte de lo que soy.
Con el primero estuve muchos años como ayudante oficial y personal. De tal manera influyó en mí, que no podré nunca olvidar, donde quiera que esté, su apoyo, ayuda y silenciosa enseñanza; su cariño y amistad.
Del segundo, muchas lecciones he recibido en mi vida y orientaciones precisas, que me han servido, con lo que de él aprendiera, para llegar en mi carrera a esto poco o mucho que es mi vida.
Mi afán por las tareas Universitarias me hizo permanecer, con ligeras ausencias, siempre en la Facultad de Medicina. Con mi padre primero, el Profesor Ramón Vinós después, y los Catedráticos Profesores Usandizaga, Botella, Puga y Recaséns más tarde, he hecho una labor de enseñanza de la que me siento satisfecho y orgulloso. De todos ellos he recibido consejos y aprendido técnicas que no podré olvidar nunca y a todos les debo mucho de lo que ha sido mi vida profesional y universitaria.
Con los profesores Botella y Recaséns conviví de una manera especial. En mi corazón tienen ambos un lugar de predilección, donde el agradecimiento se expresa en un modo muy singular y donde quedan lo mejor de mis recuerdos y mi afecto a ellos. De su mano aprendía a enseñar y de igual manera, guiado por su experta visión, supe empezar a investigar.
Mariano Horno Liria