UNA BASE SOLIDA PARA MIS ASPECTOS PROFESIONALES, POLITICO Y SOCIALES

Publicado en por marianohornoliria

                Debemos lo que somos a nuestro padre. A su lado y junto a nuestra madre y hermanos, recibimos una depurada y esmerada educación. El respeto, amor filial, abnegación, entrega al trabajo, pasión por el estudio, bien obrar, hombría de bien, culto a Dios, amor a los nuestros y lealtad en el servicio de España, lo aprendimos sin duda allí.

                Bajo la mano experta del que sin duda fue nuestro padre, se despertó en mí la vocación médica que él supo mimar, cuidar alentar y dirigir. Antes de ello, con su enorme visión de futuro, me hizo acudir en la primera enseñanza y parte de la segunda a la Escuela Municipal Ramón y Cajal, donde Maestros cuyo recuerdo no se borrará nunca de mi memoria, hicieron conmigo  parte fundamental de lo que he llegado a ser. Posteriormente fui al Instituto Goya y más tarde aún, a partir del cuarto curso, al colegio de PP.  de la Compañía de Jesús, donde terminé el Bachiller.

                Estos tres Centros distintos, influyeron de modo radical en mi formación. En el primero se fomentó y despertó en mi vocación por los problemas sociales. En el segundo, mi orientación universitaria. En el tercero, una solida formación religiosa, moral y humana, aumentada aún más por la que en mi casa se vivía y se respiraba.

En una convocatoria durísima de Examen de Estado que en aquella época se hizo, la segunda concretamente celebrada hasta entonces, me hice Bachiller con la calificación de aprobado.

Mariano Horno Liria

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