UNA GRAN VOCACIÓN

Publicado en por marianohornoliria

       Nos gusta mucho nuestra actividad clínica y quirúrgica. Estudiamos Medicina y la especialidad por interés y predileción personal. No podríamos pasar sin ver enfermas, o  sin poder operar. Sentimos un gran placer y una tan viva satisfacción cuando lo hacemos, que no podemos prescindir de todo ello. No sabemos decir si en este aspecto es buena o mala nuestra labor. Sí, en cambio, que nos apasiona entregarnos a ella. Somos hombre de estudio. Muchas horas hemos dejado entre los libros, a solas con nuestro esfuerzo intelectual; dedicados a una lectura o una labor de investigación mejor o menor planteada. Mucha renuncia a otras cosas hay por ello en nuestra vida. Muchas alegrías y venturas, por eso mismo, hemos tenido de idéntica manera.

      

       En otro orden de cosas, una satisfacción imnmensa sentimos al enseñar. Cuando lo hacemos desde la Cátedra que formamos parte o desde cualquier otro lugar, notamos que cumplimos fielmente con ello para lo cual Dios nos ha dado una mayor facilidad. Es que nos gusta. por esto, nuestra vida irá ligada siempre donde de una manera o de otra, se nos permita poder enseñar lo poco o mucho que a lo largo de todos estos años aprendimos.

 

      Hay están nuestros datos universitarios. También nuestra hoja de servicios y junto a ella los premios conquistados. Alunmos, médicos, enfermeras, ciudadanos y  religiosos pasaron con ese fin por nuestras manos. Si enseñamos bien o mal, lo dirán quienes por nosotros aprendieron algo. También el fruto que en sus caminos encontraron. Queremos pensar que en su profesión, en su destino y en sus triunfos, hay algo que es nuestro. Acaso un grano pequeño de arena, tal vez una idea, quizá una expresión o la marca indeleble de algún sentimiento.  En fin, una porción de nosotros mismos que valía la pena entregar.

 

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