7ª Parte, TOMA DE POSESIÓN DE ALCALDE DE ZARAGOZA

Publicado en por Mariano Horno Liria

 

7ª Parte de 8 artículos que completarán el discurso de Toma de Posesión de Alcalde de Zaragoza

 

25 – V - 1970

 

            Quiero pensar meticulosamente en esta casa por dentro, para intentar actualizarla a las necesidades dinámicas del momento de la vida local, de manera que esté más en consonancia con lo que la Ciudad pide y necesita, poniendo en marcha otros caminos u otros procedimientos que den más rapidez y eficacia en nuestra gestión, en beneficio de todos.

 

            Voy a continuar los planes trazados y los esfuerzos realizados hasta ahora, intentando activarlo con mi mejor deseo, para una pronta, rápida y eficaz solución. Me gustaría, y así lo intentaré, que después de un estudio detallado y profundo, podamos hacer una previsión de las necesidades existentes y, junto con ello, los planes correspondientes, que de manera escalonada permitan darle solución.

 

            Me encantaría hacer una ciudad más bella, más cómoda, más silenciosa, más grata para todos y, si fuera posible, más divertida aún. De tal manera que los Zaragozanos, de cualquier clase o estamento social que fueren, se encontrasen en ella a gusto y en paz.

 

            Es mi deseo en este cargo oír abierta y atentamente lo que haya que oír desde aquí. Decir e informar de modo razonado a la Ciudad y a mis convecinos sus problemas, que son los nuestros, y a los caminos por los que andamos actualmente metidos para buscar su solución. Quiero hacer partícipe a los Zaragozanos de mis alegrías como Alcalde, pero también de mis tristezas, de mis fracasos, de mis dificultades.

 

            He de procurar no asustarme ante nada, por graves y complejos que sean los problemas que se nos puedan plantear. Bien sabe Dios que me agradaría ser popular. No me será difícil. Estoy seguro de poderlo lograr, y así lo voy a intentar. Tendré tal tozudez baturra precisa y pondré pasión a la hora de buscar soluciones prácticas, sin que ella me ofusque la razón. Sé que, a la vez, seré frío e inmutable, como cirujano que soy, cuando se trate de adoptar las posiciones que correspondan, cualesquiera que fuesen ellas, por penosas o difíciles que se ofrecieran.

 

            Me consta que seré juzgado públicamente, con razón o sin ella. No me da miedo, pues se que de antemano he aceptado esta cruz, que he de procurar llevar con alegría, empuñando esta vara, que tanto supo de esto en otra época.

 

            Confío que me será posible caminar, si se me ayuda y no se me sofoca antes de tiempo, como es tan frecuente a nuestro nivel y en nuestros medios.

 

            Tengo fe ciega y confianza total en los funcionarios y obreros de todo tipo que en esta casa hay. Tengo grandes amigos entre ellos y sé de sobras su competencia, su honradez y su entrega total. Confío abiertamente en ellos, pues se que si su apoyo me falta, nada podré hacer. Siempre me entendí con las personas que trabajaron a mi lado; Estoy seguro de que con ellos podré hacer una eficaz labor. Desde ahora les pido su entrega incondicional y su apoyo. Les prometo también que haré por ellos, de manera justa, lo que en mi mano esté.

 

            Tengo seguridad plena en los Concejales que forman parte de mi Corporación. Es con ellos con los que tengo que afrontar lo que sea. Tengo la impresión de que podré dar pronto el tono adecuado que a mí me gusta y me corresponde a ésta mi primera y predilecta Corporación.

 

Mariano Horno Liria

            Continuará…

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