8º y último artículo deL DISCURSO DE TOMA DE POSESIÓN DE ALCALDE DE ZARAGOZA
8º y última parte de TOMA DE POSESIÓN DE ALCALDE DE ZARAGOZA
Nuestro trabajo, queridos amigos y compañeros, ha de ser unido, planificado, conjuntando esfuerzos, fragmentando y delegando el mayor número de funciones si ello es posible. Intentaré, poniendo mis cinco sentidos en ello, manteneros unidos; por propio prestigio y para el bien de nuestra Ciudad, cuyos destinos nos toca ahora regir. Una franca y cordial amistad, que por fortuna existe ahora entre nosotros, ha de crecer más y más aún para el bien de todos. Quisiera comprenderos profunda y sencillamente. Espero que de la misma manera lo hagáis vosotros conmigo.
Procuraré que exista una relación sincera y estrecha con el resto de la Corporaciones, Entidades y Delegaciones Provinciales y Locales, que han de encontrar por nuestra parte su mejor acogida y a los cuales nosotros, de la misma manera, hemos de apoyar y ayudar.
Capítulo especial merecen para mí Prensa, Radio y Televisión. Mil gracias siempre por vuestra generosa actitud con nosotros, puesta bien claramente de manifiesto estos últimos días. Este Alcalde novel tiene una deuda con vosotros que no podrá olvidar jamás. Espero de todo corazón que los medios de información hagan lo que deban, de manera objetiva, como en ellos es habitual. Tendrán mi despacho y esta casa abierta a ellos y confío que nuestro trabajo seguirá siendo como siempre: dentro del mismo grado de amistad que hasta ahora; con la mayor corrección y eficacia posibles en nuestro trato.
Y quisiera poner punto final a este primer discurso escrito, no sin antes dar las gracias con toda mi alma a estas personas amigas que han acudido a mi toma de posesión. A tantos como sé que se han alegrado conmigo y me han deseado lo mejor, haciéndomelo saber de alguna manera. A todos les estaré siempre reconocido por su atención.
A quienes escribieron o me llamaron haciéndome patente su afecto y su adhesión; a quienes caí mal y me discutieron sin admitir mis ideas, y a tantas personas, desconocidas por desgracia para mí, en esta Ciudad, que sé cómo, de alguna manera, con mayor o menor incertidumbre, han vivido estos días este relevo en la Alcaldía: a todos, mi eterna gratitud.
Quisiera Dios concederme en esta casa el tiempo justo de permanencia, para que en él pueda hacer lo que deba y quisiera; por todos, por Zaragoza y por España.
Mariano Horno Liria
Palabras pronunciadas por el IImo. Sr. Alcalde, D. Mariano Horno Liria, el 25 de mayo de 1970, con motivo de la toma de posesión en el cargo de Alcalde – Presidente del Excmo. Ayuntamiento de Zaragoza.