LA OBRA DE MARIANO HORNO LIRIA COMO ALCALDE DE LA CIUDAD

Publicado en por Mariano Horno Liria

La Cadiera

 

 

 

           La toma de posesión de la Alcaldía de Zaragoza tuvo lugar el 25 de mayo de 1970, cesando al cabo de casi seis años, el 2 de enero de 1976, cuando la ciudad comenzaba a disfrutar del Bimilenario.

 

            Mariano Horno llegó a la alcaldía con buena experiencia como regidor de la ciudad en los mandatos como alcalde de Luis Gómez Laguna y Cesáreo Alierta Perela, con delicias encomiendas en áreas decisivas del gobierno municipal. Urbanismo, Educación y Sanidad. Fue elegido concejal el 2 de febrero de 1964; dos años después pasó a ser sexto teniente alcalde; el 25 de octubre de 1966 fue nombrado cuarto teniente alcalde, alcanzando la categoría de primer teniente de alcalde el 6 de febrero de 1967. Presidió comisiones y delegaciones de Cultura, de Enseñanza, de Alumbrado; buena predisposición para acceder a la alcaldía.

 

            El 15 de abril de 1970, el Ministro de la Gobernación, Tomás Garicano Goñi, que siempre dispensó exquisito trato a M. Horno, firmó el relevo de Cesáreo Alierta para la alcaldía de Zaragoza. Cuarenta días después Mariano tomó posesión del cargo. Su discurso de posesión constituyó un modelo de programa de ilusión y de las intenciones que pensaba imprimir a su actuación. Admitió su gusto personal por el cargo. Manifestó que su vida había sido constante lucha y que por ello no podría desfallecer jamás. Pero sobre todo su satisfacción (Aquí he nacido, soy un poco historia viva de Zaragoza). Centró el elogio debido a su antecesor, señalando que su cruz era tener que suceder a Cesáreo Alierta. Reafirmó ser un enamorado de su profesión, que no podía dejar de ejercerla, pero con ganas de ocuparse de los demás; (llega aquí un hombre de palabra leal al Gobierno de la Nación). Declaró que sería en su mando flexible y abierto, poniendo alma y corazón y que continuaría los planes trazados. Afirmó que procuraría no asustarse de nada bien sabe Dios que me agradaría ser popular. Pondré pasión; sé, como cirujano que soy, que seré frío e inmutable. Mostró su confianza y fe ciegas en los funcionarios y obreros de la Casa. Expresó por fin su gratitud a la Prensa, Radio y Televisión, a todos los asistentes al acto y a todos los que se alegraban por su nombramiento.

 

            Durante su mandato como alcalde se ocupó personalmente de poner orden en el urbanismo, habitual caos en muchos ayuntamientos. Logró que los criterios de Actuación Urgente (ACTUR), pudieran aplicarse a 600 hectáreas de suelo al norte del Ebro, se preocupó del suelo industrial en Cogullada, en Malpica haciendo previsiones en Peñaflor, llevó a cabo la operación cuarteles, de la cual todavía se cobran réditos hoy.

 

            Por Fernando Solsona

            Publicaciones de La Cadiera núm. 565

            Mayo de 2008

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